DIA 15: Otro tren nos llevaría hasta el destino final: Bruselas.
Al llegar aprovechamos para ver la parte de la ciudad que no habíamos visto los primeros días. Visitamos los edificios del Consejo de Europa, la sede de la C.E. y otros sitios importantes.
Como curiosidad vimos un megalito con ventana (algo así como un menhir de Oblelix pero con un hueco en medio), pero eso no fue lo curioso, sino que al lado había una placa en granito de Porriño cedida por la Xunta de Galicia.
A primera hora de la tarde volvimos a la zona de la Grand Place y ya nos quedamos para comer.
Todos los restaurantes estaban abarrotados y tuvimos que esperar un poco por una mesa, pero al final conseguimos zamparnos unas pytas.
Después de comer volvimos a la estación y un tren nos llevó hasta el aeropuerto. Todo el dinero que nos quedaba lo gastamos en cervezas nacionales, muy buenas, por cierto.
Ya hacia la tarde el avión nos dejó en Madrid, y de allí volvimos a Vigo.
La aventura había acabado. ¡ Pero volveremos !
Fin
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