DIA 4: Día despejado. Ese día tocaba entrar en Holanda y todo marchaba bien. La etapa fue una de las más largas pero no nos importaba porque en Breda, cuya rendición inmortalizó Velazquez, nos esperaban unas fabulosas cervezas y noche de rumbas y salsa. Elegimos un camping pues no había albergues. El camping estaba un poco alejado de la ciudad, pero no era problema porque teníamos nuestras bicis. Lo peor fue volver a las 4 de la mañana por unos caminos que no se veía nada y además ... :*)
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